Antes de empezar a leer este post, quiero que mires y prestes atención atentamente a mi cara en la siguiente imagen para que después me puedas decir cual era mi estado de salud en estos momentos ¿aceptas?

Esta foto me la tomé durante una escapada que hice a Washington el año pasado mientras pasaba unos días en Nueva York.

Lo había conseguido, con 18 años había conseguido cumplir uno de mis sueños: ahorrar el dinero suficiente como para visitar Nueva York y ciudades colindantes. En la imagen, tal y como podrás ver, se ve la Casa Blanca, para ser más exactos la zona del despacho oval donde Trump, Obama, Bush y gran parte de los presidentes del país han firmado muchos tratados.

Estampa perfecta. Principios de abril de 2016, sobre las 6:30 de la tarde y con un temperatura agradable para tratarse de ese país en esa época.

Habíamos salido de Nueva York en coche sobre las 9 de la mañana y puedo asegurarte que el trayecto de NYC a Washington por las autopistas americanas fue uno de los momentos más graciosos del viaje.

Ahora te voy a contar la verdad de todo esto. Tras tomarme esa foto, me desmayé en el suelo, pero para que todavía sepas más, no hacía tanto frío como para llevar una chaqueta tan abrigada.

Habíamos llegado a Washington sobre las 14h, aparcamos el coche y comimos en un restaurante de comida rápida de pizzas que teníamos justo enfrente del parking donde habíamos dejado el coche.

Nada más salir, del restaurante pusimos rumbo al capitolio que estaba pegado al establecimiento donde habíamos comido, pero cuando llegué allí, sentí que algo no iba bien dentro de mi cuerpo. Intenté aparentar normalidad y seguir adelante con lo planificado y, por supuesto, no desperdiciar ningún tipo de escenario para tomarme una foto.

Hasta que mi cuerpo dijo basta.

Me tuve que tumbar al suelo, respirar, poner las piernas en alto y tomarme una coca-cola. Aún así, me volví a levantar y seguí adelante por el National Mall para llegar al monumento a Washington. Fui iluso, y tuve que sentarme en un banco donde vomité por primera vez.

Soy cabezota, pero a parte de esto, sabía que estaba en Estados Unidos y que no sabía cuando iba a poder volver a pisar sus tierras una vez más, así que seguí adelante con las rutas, aunque a regañadientes de mis dos compañeras de viajes.

Anduve no más de 100 metros, hasta que vomité por segunda vez.

Me relajé. Tomé aire y descansamos sobre 1 hora en un banco al sol de la ciudad de Washington para después seguir retomando la ruta que habíamos planificado.

Llegamos a las puertas de la Casa Blanca, con la presencia de todos los cuerpos de seguridad que allí están presentes. Volví a sentir com el mundo se movía y como mi cuerpo iba a desmoronarse en apenas segundos. Saqué fuerzas de lugares insospechados y me tomé la foto para poder decir que yo había estado allí, pero segundos más tarde tuve que tirarme al suelo en una de las esquinas que tenía enfrente.

Me giré y pedí un taxi. Había expuesto a mi cuerpo al máximo ya durante todo el día y ya era momento de poner rumbo a Philadelphia, donde teníamos reservada una habitación para esa noche.

Por el camino, en plena autopista de 6 carriles, tuve que hacer parar a mi hermana (conductora del coche que habíamos alquilado en EE.UU) un par de veces para vomitar dos veces más. Al llegar al hotel, salí corriendo del ascensor, para coger un cubo y vomitar una vez más.

Durante esa noche, me levanté una vez más para vomitar lo poco que quedaba en mi cuerpo.

Sí, has contado bien, un total de 6 veces vomité en menos de 24h. Algo le había pasado a mi cuerpo ¿Te imaginas todo eso sin seguro médico y en pleno Estados Unidos?

Para que te hagas una idea, quiero que conozcas lo que vienen costando servicios médicos gratuitos que tenemos en España pero que no lo son en Estados Unidos, por ejemplo.

  • Una consulta médica: 100$.
  • Consulta médica por un especialista: 300$.
  • Consulta médica con análisis de sangre: más de 700$.
  • Una resonancia magnética: más de 1.000$.
  • Una mamografía: más de 300$.
  • Un traslado en ambulancia: más de 600$.
  • Operación de apendicitis más estancia postoperatoria en el hospital de 5 días: $50.000.

¿Quieres más o prefieres no asustarte? Iati ofrece la posibilidad de ahorrarte mucho dinero por poco precio. Los chicos de Molaviajar hicieron esta útil tabla con las coberturas que ofrecen los distintos seguros que puedes contratar con la compañía.

Resumen de coberturas según tipo de seguro Básico Básico + Anulación Estrella Estrella + Anulación
Asistencia médica Extranjero 15.000 € 30.000 € 100.000 € 100.000 €
Asistencia médica España 1.000 € 2.500 € 900 € 900 €
Gastos odontológicos 30 € 100 € 150 € 150 €
Gastos de anulación 1.500 € 2.000 €
Responsabilidad Civil privada 30.000 € 60.000 € 60.000 € 60.000 €
Robo y daños al equipaje 300 € 600 € 900 € 900 €
Defensa responsabilidad penal en extranjero 3.000 € 3.000 € 3.000 € 3.000 €
Garantía de accidentes por invalidez 6.000 € 6.000 € 18.000 € 18.000 €
Garantía de accidentes por muerte en transporte publico 6.000 €
Reclamación de daños en el extranjero 2.000 € 3.000 € 3.000 €
Garantía de accidentes por muerte 2.000 € 4.000 € 4.000 €
Repatriación y transporte, enfermo/fallecido 100 % 100% 100% 100%
Desplazamiento de un familiar 100 % 100% 100% 100%
Gastos estancia en el extranjero 420 € 750 € 1.000 € 1.000 €
Regreso anticipado por hospitalización o fallecimiento familiar 100 % 100% 100% 100%
Envío de medicamentos no existentes extranjero 100 %
Búsqueda y localización de equipajes 100 % 100% 100% 100%
Adelanto de fondos 1.500 € 1.000 € 1.500 € 1.500 €
Envío de objetos extraviados o robados 60 € 120 € 120 €

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Feliz día

Vicent Bañuls

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