Me gusta irme de viaje.

Me gusta disfrutar de cada rincón descubierto, de cada café encontrado por casualidad.

Me gusta dejarme sorprender por calles escondidas. Me gusta saltarme la ruta, atrever a perderme.

Me gusta caminar hasta que me duelan los pies.

Me gusta preparar la maleta, abrir la cremallera mientras la pongo encima de la cama y recordar cual fue el último destino que pisaron sus ruedas. Seguramente, dibujaré un tímida sonrisa en mi boca, una mezcla entre pícara y emocionada. Después de esto, abriré el armario, miraré la lista que habré hecho unos días antes y empezaré a meter todo aquello que me escribí, no sin antes meter dos conjuntos más. Los por si acaso tan esenciales en los viajes, ya sabes. Cuando acabé de todo, mandaré un WhatsApp a mamá que dirá: “¡Maleta hecha!”. A lo que ella responderá con unas palmas y, posiblemente, unas bailarinas de flamenca.

Todas y cada una de las veces que me voy de viaje, repito la misma escena tal y como te la he descrito. Lo único que cambia entre una aventura y otra, suele ser la banda sonora que haya decidido utilizar desde el Spotify ese día.

Soy metódico, bastante. Sé que detrás del uno va el dos y tras este el tres. Al igual que también sé que es lo que hay que hacer para ir del uno al dos. Tuve el método en mis manos, pero no era momento. Puse la maleta encima de la cama, desabroche la cremallera, miré por la ventana y, simplemente vi que no era el momento. Volví a abrochar la cremallera y dejé la maleta en su sitio. El contenido era bueno, tal vez, por aquel entonces el bueno no era yo.

Ahora sí, ahora el bueno soy yo. Tengo la mente amueblada, tal y como la tengo que tener, las ideas muy claras, los objetivos muy definidos y la estrategia diseñada.

Ha sido un verano de mucho trabajo. Este año he dejado lado la playa, los cócteles en terrazas hasta bien entrada la noche y las sobremesas infinitas. Desde junio, me marqué un horario de oficina, todas las mañanas de 9h a 14h de lunes a lunes, nadie podía molestarme. Tenía un sueño por levantar, un proyecto que empezar.

Prometí que este verano iba a encargarme de formarme, renovarme y reciclar todos los contenido que tenía metidos en mi mente. Llevo más de 5 años en el medio online, pero todo ha cambiado.

Y, por si todavía no tenía claro que la formación es clave para avanzar, termino un verano con muchos objetivos cumplidos, metas alcanzadas y resultados más que positivos.

Tienes un destino, pero hay mil maneras de vivirlo. Hazme caso.

Todos nos empeñamos en seguir aquello que las guías turísticas marcan, en hacer la rutas que las grandes multinacionales han decidido reunir en un libro, pero ¿por qué? ¿Por qué no atreverse a disfrutar de nuevas rutas? ¿Por qué no atrever a perderse, a descubrir nuevas calles, nuevas tiendas, nuevos planes?

Renacen Los viajes de los zapatos. Llegan con nueva web, nuevos destinos, nuevos servicios y mucha, pero que mucha ilusión.

Desde viajes organizados, pasando por servicios concierge adaptado a todo tipo de presupuestos, llegando hasta ebooks para viajes que vendrán próximamente.

Cómo habrás podido comprobar en redes sociales, cada vez son más y más los viajeros que confían en este par de zapatos. Cada vez son más las personas que quieren viajar de una manera alternativa, diferente, única, mágica, inolvidable.

Los viajes de los zapatos son una de mis grandes ilusiones, una de las razones que me hacen saltar de la cama día si y otro también.

Mis servicios

Bien porque quieres vivir una nueva experiencia, bien porque quieres conocer a nuevas personas, bien porque no te atreves a ir solo/a a un destino. Por eso nacen los viajes organizados.

Llevo desde el año 2014 llevando grupos por distintos destinos del mundo y es por eso por lo que he decido ir más allá, dejando de lado el círculo cercano que puedo llegar a conseguir en mi ciudad.

Siempre he confiado en una nueva manera de conocer mundo, pero, sobre todo, siempre he creído en aquello de que la unión hace la fuerza. Por eso, a partir de ahora vamos a empezar a conocer rincones juntos.

El próximo lunes 11 de septiembre presento en este blog el 1º viaje organizado. De momento, solo puedo desvelar que el destino es Madrid y que el presupuesto es muy, muy barato.

Madrid es una ciudad increíble y te lo dice una persona que lleva un año viviendo por sus calles. Hay mil sitios que descubrir, centenares de rincones con que sorprender y decenas de comidas que degustar ¿Vas a poder esperar hasta el día 11?

Tu pide lo que quieras que yo me encargo de hacértelo realidad. Desde una comida con las mejores vistas a la ciudad, desayuno en la habitación, un recibimiento especial, un coche antiguo para recibirte en la puerta del aeropuerto… Todo eso y mucho más es lo que puedo conseguirte desde el servicio concierge.

Para adaptarme a todo tipo de presupuestos, he creado dentro del servicio concierge, tres servicios especializados: uno low-cost, uno de presupuesto medio y uno sin reparar en gastos.

Además, me encargo de trazar una ruta exclusiva para tu aventura en la ciudad que quieras y aprovechar, así, al máximo el tiempo que pases en la ciudad.

¿Hablamos?

¡Arranca la aventura de Los viajes de los zapatos!

Feliz día

Vicent Bañuls

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