Escucha”Oda al 14 de febrero” en Spreaker.
Estaría bien enamorarse todos los días, celebrar San Valentín los 365 días del año, levantarse siempre con un “buenos días princesa”, desayunos con tostadas en la cama, batallas de cojines, duchas que parecen conciertos y despedidas para irse a trabajar que realmente quieren decir un “no me separes nunca de tu lado”.

Estaría bien enamorarse todos los días de la misma persona, sacarla a bailar al centro de la pista como la primera noche en la que os visteis, invitarla a cenar a su restaurante favorito, dar un paseo a media noche por una ciudad completamente silenciosa.

Estaría bien recorrer el mundo de la mano, fotografiar amaneceres y brindar con los más bellos atardeceres. Girarte de repente y decir “Te quiero”, porqué sí, porqué puedes, porqué quieres y, sobretodo, porqué te apetece. Sé la causa de sus risas, abrázala como si mañana se fuese a acabar el mundo, bésala hasta que sientas que tus labios no pueden más.

Y si digo la, es porqué me refiero a una persona. Y de siempre se ha explicado que los complementos directos femeninos se sustituyen por “la”, no porque la protagonista de este sarao deba ser una chica precisamente, más bien lo contrario. Todos tenemos una persona dentro, bien sea la chica del tren, el chico de la tienda de la esquina, la señora de 60 años que recoge a sus nietos a las 5 al salir de la escuela, el jubilado que abre todos los días el “Hogar del pensionista”. Ya se sabe aquello que dicen de que “el amor no entiende de barreras”, por supuesto, menos de razas, religiones o sexos.

Deberíamos de dejar ser víctimas del mundo capitalista, no celebrar la fiesta del amor porqué a cuatro directores de marketing y publicidad les apetezca cumplir con el objetivo de ventas de una campaña. Deberíamos de celebrar San Valentín todos y cada uno de los días.

Cupido anda suelto en cada esquina, en cada rincón de tu ciudad, en el café que te tomas en la plaza, en la cena del sábado con los amigos, los bailes hasta bien entrada media noche en el pub del centro. Espera a que te descuides, a que bajes las barreras de defensas y atracarte con el mas fuerte de sus flechazos.

El amor mueve millones de cosas: cambia a gente de países, dejan ciudades, abandonan casas, luchan por sueños, convierten distancias en simples números, regalan sorpresas, protagonizan la más bonitas de las historias.

Y no, no me olvido de nosotros, los desastres, los caóticos, la denominada resistencia a estos jaleos. Los que queremos conquistar el mundo desde la barrera, los que no tenemos media naranja porqué creemos sernos la naranja entera. Los que afirmamos que el amor no esta hecho para nosotros, los que creemos tener un corazón de hierro, los que hoy celebramos orgullosos nuestro estado de soltería, los que confiamos en que lo mejor esta por llegar.

A todos y cada uno de ellos, feliz 14 de Febrero.

¡Feliz día!

Vicent Bañuls

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