Justo en el momento en que traviesas el ecuador de un viaje, todo empieza a estar precedido de la palabra último, es decir: último paseo, última cena, última vuelta… Y aunque todavía nos quedaba 1 día y medio por sus calles, a partir de las 15h tendríamos que empezar a utilizar esta palabra para todo lo que hiciésemos.

Nos levantamos, nos pusimos guapos y emprendimos un nuevo día por Londres. Desayunamos donde lo habíamos hecho el día anterior, un bar que se encontraba cerca del hotel en el que teníamos la suerte de que nos cerraban el piso de arriba solo para nosotros, cosa que facilitaba muchísimo para hacer el briefing de las actividades del día.

LND 2

Para este día habíamos planificado empezar con una visita a la zona de Portobello Market y Notting Hill. Si, quería hacer que todos y cada uno de los miembros del grupo que estábamos haciendo este viaje nos sintiéramos protagonista de la película con el mismo nombre del barrio protagonizada por Julia Roberts y Hugh Grant.

Desde que en la película vi las calles de este districto y como eran sus casas, sabía que cuando lo viese en realidad me iba a quedar enamorado. Justo fue lo que pasó.

La gente me dice que cuando me gustan las cosas, sonrío y mis ojos brillan. Miro de un lado para otro para que no se me escape ningún detalle ¿Sabes ya como iba por allí, no?

LND 3 LND 4

LND 8

Entre tiendas de segunda mano, música en directo por las calles y un ambiente tan único que solo se consigue en estos lares, perdimos,  más bien ganamos,  toda la mañana hasta la hora de comer.

Nada más acabamos, quisimos dedicar un tiempo a la compras. Recorrimos dos de las principales calles donde poder quemar la targeta: Oxford y Regent Street. Pasamos por Anthropologie, Nike…

Después de todo ésto, llegamos a Piccadilly Circus donde nos despedimos hasta mañana de la nuestra inglesa afincada en Londres y razón de nuestro viaje, tal y como os expliqué en el 1º día de esta aventura.

Volví a sentir a la ciudad vibrar, a ver gente de aquí para ya, a turistas hacerse fotos, a parejas besarse en medio de toda esta multitud, a sentir que estaba en el centro de una de las ciudades que me tiene enamorado, mi querida Londres.

LND 5

La verdad es que llevábamos un poco de cansancio acumulado del día anterior, así que había escuchado que si cogíamos el bus 154 desde la zona del parlamento recorríamos todos los landmarks de la ciudad. ¡Como lo lees! Por el precio de un billete de bus de línea regular, recorrías gran parte de Londres.

Así que nos hicimos unas cuantas fotos con todas aquellas vistas más que increíbles, y buscamos nuestro bus rojo de línea regular, mientras mirábamos con cara de listillos a aquellos que estaban pagando 25 libras por un bus de compañía privada que hace la misma ruta.

LND 1 LND 6

Nuestros pies descansaron un poco, y terminamos en otra calle comercial de la ciudad, donde ultimamos parte de nuestras compras.

No podíamos irnos de la ciudad sin probar el tan típico fish & chips, así que cuando acabamos de todo lo que teníamos que hacer, bajamos al metro y nos dirigimos hacía la zona donde teníamos planificada nuestra última actividad.

Justo enfrente de Trafalgar Square vimos un restaurante que estaba muy bien y que lo ofrecía ¡Mesa para 12, por favor!

Cuando terminaos de cenar nuestro pescado rebozado con patatas, fuimos a la plaza. Hacía frío, para que te voy a adornar nuestra sensación térmica. Pero creo que fue otro de los momentos más graciosos del viaje. Había como una especie de banda tocado, al más puro estilo de verbena de pueblo.

De repente, una chica, salió del público dando saltos y sacó a mi hermana a bailar. Después de ella, otro más, y otro, y otro… Hasta que al final terminamos todos bailando la conga en pleno centro de Londres.

LND 7

Feliz día

Vicent Bañuls

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *